Es hora de que el Líbano reforme sus leyes de difamación abusivas

El Líbano se unió a docenas de otros países en septiembre copatrocinó a Resolución del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre la seguridad de los periodistas. Esa resolución instaba a los estados a no abusar de las leyes de difamación y difamación para «censurar arbitrariamente a los periodistas e interferir en su misión de informar al público».

Hoy, en el Día Internacional para Poner fin a la Impunidad de los Delitos contra Periodistas, el Líbano debe comprometerse a traducir eso comprometerse en realidad mediante la reforma de sus leyes penales de difamación.

La ​​Constitución del Líbano garantiza la libertad de expresión «dentro de los límites establecidos por la ley». Sin embargo, el código penal libanés tipifica como delito la difamación y la difamación contra funcionarios públicos y autoriza el encarcelamiento de hasta un año si es condenado. El artículo 384 del código penal autoriza el encarcelamiento de seis meses a dos años por insultar al presidente, la bandera o el emblema nacional. El artículo 157 del código de justicia militar penaliza el insulto a la bandera o al ejército, punible con tres meses a tres años de prisión.

Una intensificación en los procesos por criticar a funcionarios amenaza la libertad de expresión en el Líbano. Las autoridades continúan deteniendo y acusando a individuos por criticar a funcionarios del gobierno. Las organizaciones locales e internacionales de derechos humanos han documentado durante mucho tiempo el uso de las leyes de difamación en el Líbano para penalizar a los periodistas y otras personas que violan las leyes internacionales de derechos humanos.

Las leyes que permiten el encarcelamiento en respuesta a las críticas de individuos o funcionarios gubernamentales son incompatible con las obligaciones internacionales del Líbano de proteger la libertad de expresión. Dichas leyes son una respuesta desproporcionada e innecesaria a la necesidad de proteger la reputación y de frenar la libertad de expresión. Además, «difamación», «difamación» e «insulto» no están bien definidos en la ley libanesa, y tales disposiciones vagas y ampliamente redactadas pueden usarse para reprimir las críticas a las acciones o políticas de los funcionarios del gobierno.

La proliferación de tales procesos y la amenaza de arresto reflejan la urgente necesidad de que el parlamento libanés elimine las sanciones penales por difamación y difamación de los funcionarios públicos y los símbolos. Este Día internacional para poner fin a la impunidad de los delitos contra periodistas es una oportunidad para que el Líbano se comprometa a hacer precisamente eso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>